domingo, 24 de febrero de 2013
LAS ISLAS CANARIAS EN
LA ANTIGÜEDAD
Se podría decir que todas las primeras
referencias que hacen alusión a las Islas Canarias en la Antigüedad e incluso
avanzada la Edad Media tenían su base en la mitología. Muy pocos navegantes
fenicios, griegos y romanos llegaron en la época clásica a alcanzar las costas
canarias. Las corrientes marinas que fluyen por las islas, no ayudaban para
ello porque desviaban el curso de los navíos hacia el mar Caribe -por entonces
hacia el final del mundo conocido-. Con ello, los pocos afortunados que
lograron regresar acompañaban sus testimonios de un halo de misterio y leyenda.
LA ATLÁNTIDA:
Platón habló de la Atlántida como el pueblo
más avanzado de la humanidad, lleno de riquezas y sabiduría. Sus habitantes los
atlantes y su capital: Atlantis, coronada por el Templo de Poseidón. Los
habitantes del Continente perdido -como también se conoce a la Atlántida-,
degeneraron en todo tipo de perversiones con el paso de los siglos y Zeus los
castigó en el transcurso de una noche provocando un gran cataclismo por el cual
la Atlántida desapareció. Según la Leyenda Canaria, del Continente perdido sólo
quedaron visibles sobre la superficie del mar las cumbres de sus montañas que serían
las Azores, Madeira, las Islas Canarias y Cabo Verde. Estas islas vendrían a
conformar las cumbres de la Atlántida. Pero los templos y sus palacios quedaron
debajo de las aguas del océano que tomaría de ella su nombre; el Océano
Atlántico. "Hoy sus recios palacios los habitan delfines y las algas
tapizan el prado y el vergel..."
Ésta sería una de las leyendas
existentes sobre la Atlántida, ya que hay varias teorías en cuanto a la
situación final del Continente Perdido.
LOS CAMPOS ELÍSEOS:
En la mitología griega los Campos Elíseos
constituían la morada de los muertos, el equivalente al paraíso latino. Homero
hablaba de ellos en la Odisea como una tierra donde los hombres vivían
dichosamente y donde no se conocía el frío ni la nieve, en el fin del mundo
donde tras la muerte van las almas de los héroes y de los virtuosos. Sin duda
que la benignidad del clima de los Campos Elíseos, y su situación en "el
fin del mundo" (en el mundo conocido de la época) hizo que muchos
estudiosos llegaran a identificar las Islas Canarias con los Campos Elíseos.
LA ISLA DE SAN BORONDÓN:
Se trata sin duda de la leyenda
más popular entre los canarios. La isla de San Borondón toma su nombre de una
derivación del nombre del monje irlandés; Saint Brendan -o Brandan-. (480 - 576
d.c.). Este monje irlandés es el protagonista de una de las leyendas celtas más
famosas: el viaje de San Brendano o San Brandano a la Tierra Prometida de Los
Bienaventurados. Según el poema irlandés, Brendan era un monje de Tralee, quien
en compañía de catorce monjes se internó en el Atlántico a bordo de una frágil
embarcación. En su viaje sufrió el acoso de monstruos que vomitaban fuego tan
grande como islas. Tras varias peripecias desembarcaron en una isla llena de
árboles y cubierta de vegetación. Oficiaron misa y de pronto toda la isla se
comenzó a mover, se trataba de una inmensa criatura marina, sobre la cual
estaban los monjes irlandeses. Finalmente tras sortear innumerables peligros
Brendan consiguió retornar a Irlanda. Posteriormente algunos autores afirmaron
la teoría por la cual realmente Brendan había navegado hacia las costas de
Norteamérica.
Sin
embargo a partir del S.XV, cuando las Islas Canarias son conquistadas comienzan
a abundar relatos, que hablan de una octava isla que se podía divisar al oeste
del Archipiélago canario. Salen varias expediciones en su busca pero quienes
aseguran llegar a verla -algunos incluso llegaron a afirmar que pusieron pie en
ella-, siempre relataban que se encuentra envuelta entre brumas y que una vez
se acercan a ella desaparece. La Corona de Castilla quería también asegurarse
su soberanía y llegaban a redactar tratados en los que se "reconocía la
soberanía sobre las Islas Canarias descubiertas y por descubrir". Se
realizaron investigaciones oficiales en su búsqueda pero nunca se pudo probar
la existencia de la Inaccesible, la Non Trubada, la Encantada, la Encubierta,
la Perdida... y otras muchas denominaciones que hacían referencia a la isla de
San Borondón. Incluso Leonardo Torriani, ingeniero italiano al servicio de
Felipe II llegó a describir sus dimensiones y localización. La isla mediría 480
kms. de largo y 155 kms. de ancho. Además se situaría a 550 kms. de el Hierro
hacia el Noroeste y a 220 kms. de La Palma hacia el Suroeste. Sin embargo otros
la situaban en el centro mismo entre La Gomera, El Hierro y La Palma.
EL JARDÍN DE LAS HESPÉRIDES: Según la mitología griega, las
Hespérides -en griego, hijas del atardecer- eran las ninfas que cuidaban un
majestuoso jardín en un lejano rincón del occidente. En el Jardín de las
Hespérides un único árbol o toda una arboleda, daban como fruto manzanas
doradas que proporcionaban la
inmortalidad. En la mitología, las Hespérides son las tres hijas de
Atlas quienes viven en la tierra más occidental del mundo, en unas islas
maravillosas en el Océano Atlántico... Las Islas Canarias están situadas en la
tierra más occidental del mundo conocido en la época, por ello su vinculación
también con el Jardín de las Hespérides. De ahí también se derivó la
denominación de las Islas Afortunadas, un término que ha llegado hasta la
actualidad.
OCÉANO TENEBROSO:
En la Antigüedad era palpable la
creencia de pensar que el Atlántico estaba lleno de gigantescos monstruos que
destruían los navíos y devoraban a los tripulantes que se atrevían a
aventurarse mar adentro. En cualquier momento se podían suceder tempestades y
tormentas o ser engullidos por un gigantesco remolino. El mundo se entendía
como un disco plano y navegando en el Atlántico se podría llegar al fin del
mundo y precipitarse por sus abismos. Además las corrientes marinas de Canarias
desvían los navíos hacia el mar Caribe, y por lo tanto fueron muy pocos los
navegantes que en la época antigua llegaron a las costas canarias. Otra teoría
indica que fueron los mismos fenicios -grandes comerciantes y marinos- quienes
airaban estas leyendas, como grandes conocedores de las costas europeas y del
Norte de África con el fin de alejar a posibles competidores de ciertas zonas.¿Son las Islas Canarias los restos de la Atlántida?
¿Son las Islas Canarias los restos de la Atlántida?
Expediente X en Canarias
A principios de la década de los
noventa, un singular descubrimiento vino a avivar la polémica sobre este caso,
pero también abrió nuevas expectativas sobre su posible situación en aguas
españolas. Ocurrió cuando los componentes del equipo de submarinismo “Sub-can”
se sumergieron en las aguas tinerfeñas con el fin de fotografiar y grabar unos
cañones y el ancla de un galeón hundido en la zona. Habían filmado varios
minutos y al revisar la película se dieron cuenta de que la cámara había
captado algo en lo que ellos no habían reparado. En algunos planos de la
película se distinguían unos muros y una especie de ventana uniforme. Los
submarinistas, intrigados, prepararon una nueva expedición. Durante la segunda
inmersión se fotografió lo que parecía una especie de torreón y un muro.
Enterada del caso, la Confederación Atlántida intervino en el asunto, llegando
a la conclusión de que el hallazgo tenía relación con el continente
desaparecido. En una tercera expedición participaron los investigadores Manuel
Carballal, Moisés Garrido y Néstor Chávez. Este último midió los bloques de
piedra del muro: tenían un metro y medio de largo por unos setenta y cinco
centímetros de alto. Garrido explicó que nunca había visto una formación
natural tan perfecta y que no parecía deberse a las corrientes submarinas ya
que se trataba de formaciones pulidas y rectas. Lo que más les impresionó fue,
sin embargo, el mencionado “torreón”, completamente cilíndrico. Las filmaciones
están a disposición de los expertos, las hipótesis también, aunque los cierto
es que el secreto que encierran esas insólitas formaciones sólo lo conocen las
profundidades de las aguas canarias.
Fragmento de “¿La Atlántida en
Canarias” del suplemento de ABC Canarias. Relatos insólitos sobre el
archipiélago.
domingo, 17 de febrero de 2013
AQUILES
PENÉLOPE
Edipo y Antígona
Edipo rey es una tragedia griega de Sófocles, de fecha desconocida. Aunque la tetralogía de la que formaba parte (de la que se han perdido las demás obras) sólo logró el segundo puesto en el agón dramático, muchos consideran Edipo rey la obra maestra de Sófocles. Entre ellos, Aristóteles, que la analiza en la Poética.
La obra nos presenta a Edipo en su momento de mayor esplendor, como rey de Tebas y esposo de Yocasta.
Para salvar a la ciudad, comienza a investigar la muerte del rey anterior, Layo. Poco a poco se descubre la verdad: Edipo es el asesino que busca, Layo era su padre y su esposa, Yocasta, es al mismo tiempo su madre. Yocasta se suicida y Edipo, tras cegarse a sí mismo, pide a su cuñado Creonte que le deje partir al destierro y se quede con sus dos hijas, ya que sus dos hijos son hombres y sabrán cómo actuar.
En la mitología griega, Antígona es hija de Edipo y Yocasta , es hermana de Ismene, Eteocles y Polinices. Acompañó a su padre Edipo al exilio y, a su muerte, regresó a la ciudad.
En el mito, los dos hermanos varones de Antígona se encuentran constantemente combatiendo por el trono de Tebas, debido a una maldición que su padre había lanzado contra ellos. Se suponía que Eteocles y Polinices se iban a turnar el trono periódicamente, pero, en algún momento, Eteocles decide quedarse en el poder después de cumplido su período, por lo que se desencadena una guerra, pues, ofendido, Polinices busca ayuda en Argos, una ciudad rival, arma un ejército y regresa para reclamar lo que es suyo. La guerra concluye con la muerte de los dos hermanos en batalla, cada uno a manos del otro, como decía la profecía. Creonte, entonces, se convierte en rey de Tebas y dictamina que, por haber traicionado a su patria, Polinices no será enterrado dignamente y se dejará a las afueras de la ciudad al arbitrio de los cuervos y los perros. (Este mito es contado en la tragedia Los siete contra Tebas de Esquilo.)
Los honores fúnebres eran muy importantes para los griegos, pues el alma de un cuerpo que no era enterrado estaba condenada a vagar por la tierra eternamente. Por tal razón, Antígona decide enterrar a su hermano y realizar sobre su cuerpo los correspondientes ritos, rebelándose así contra Creonte, su tío y suegro (pues estaba comprometida con Hemón, hijo de aquel).
La desobediencia acarrea para Antígona su propia muerte: condenada a ser sepultada viva, evita el suplicio ahorcándose. Por otra parte, Hemón, al ver muerta a su prometida, tras intentar matar a su padre, se suicida en el túmulo, abrazado a Antígona; mientras tanto, Eurídice, esposa de Creonte y madre de Hemón, se suicida al saber que su hijo ha muerto. Las muertes de Hemón y Eurídice provocan un profundo sufrimiento en Creonte, quien finalmente se da cuenta de su error al haber decidido mantener su soberanía por encima de todos los valores religiosos y familiares, acarreando su propia desdicha.
La persistencia del tema de Antígona en la cultura de Ocidente en todas sus épocas, a través de innumerables reelaboraciones en todos los géneros, ha sido señalada por George Steiner como el caso más extremo y extraordinario de permanencia y reiteración de un tema dramático. Steiner lo explica atribuyéndolo a que en él se condensan los cinco conflictos fundamentales que a su juicio dan origen a todas las situaciones dramáticas. El enfrentamiento entre Antígona y Creonte sobre el destino de los restos de Polinices plantea a la vez los conflictos entre hombres y mujeres, entre la vejez y la juventud, entre la sociedad y el individuo, entre los seres humanos y la divinidad, y entre el mundo de los vivos y el de los muertos.[1]
El tema de Antígona ha dado lugar a varias obras, dramáticas, operísticas y teatrales
Etiquetas:
Antígona.,
Edipo,
personajes literarios
ANTÍGONA
EDIPO, REY
martes, 5 de febrero de 2013
ITACA
Tarea a
realizar de manera individual para 3º ESO A/B/C
:
1.- Pequeña reseña sobre el autor del poema.
2.-
Análisis crítico del poema ’ Ítaca’ de Kavafis. (personal. No quiero plagios ni 'corta-pegas')
Itaca
Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los Lestrigones ni a los Cíclopes,
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los Lestrigones ni a los Cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no lo llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de veranoen que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos antes nunca vistos.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes voluptuosos,
cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los Lestrigones ni a los Cíclopes,
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los Lestrigones ni a los Cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no lo llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de veranoen que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos antes nunca vistos.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes voluptuosos,
cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
3.-
Investigar la letra de la canción de LLuis Llach; relacionar con el poema de
kavafis. Siempre teniendo presente La Odisea de Ulises.
4.- ¿Por qué está el público tan emocionado? ¿qué
significará para ellos Ítaca? ¿qué contenido emocional tiene la música en nuestras vidas? ¿qué
resaltarías del poema? ¿te identificas con alguna/algunas frases? ¿cuáles? ¿por
qué?
5.- ¿Qué significaba ITACA para Ulises? Razona y argumenta tu
respuesta.
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